Porque no te encontré en la vida
te buscaré en la muerte,
con la mirada perdida
entre restos de difuntos.
Muéstrame un camino sin rumbo
un paraíso de canibalismo
y olvido.
Caminaré contigo,
Desarmante castigo,
Dulce condena.
Arrastraré los pies, siendo yo tu estela
Estela de una estrella que ya no brilla.
Le entregaré mi inexistencia
a la tierra que nutras,
mi alma a la sangre
que derrames.
¿Dónde escondiste el corazón
que dentro de mi pecho no late?
¿Cuándo devoraste el cerebro?
¿Cómo difuminaste la mente?
¿Cuáles fueron los recuerdos?
Gracias infernal criatura,
monstruo angelical.
Las lágrimas ya no caen.
Hasta que la vida nos separe.
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