Esa boca que raras veces reza,
es y será cepo para mi lengua;
Ese cuerpo que sin reparo peca,
augura el origen de una nueva tregua.
Esas manos que pueden y arrestan,
son las alas de mi cuerda locura;
Esa voz que mucho calla y poco expresa
dulce veneno, remedio que leve cura.
Procuro que tus besos
sigan siendo razones de peso,
procuras que mis palabras
de esta historia, te hagan preso.
Ese pelo que a veces te oculta,
maleza espesa donde perderme;
Esos ojos que cerrados insultan,
la luz del faro para encontrarme.
Esa piel trigueña, trampa de seda,
al contacto con la mía prende y arde;
Esa mente que se miente y se enreda,
colixiona contra mí, desencadena masacres.
Procuro que tus besos
sigan siendo razones de peso,
procuras que mi silencios
te mantengan del tiempo, ileso.
Raras veces reza, sin reparo peca,
puede y arresta, calla mucho, poco expresa.
Trampa de seda que miente y enreda.
Filo que hiende, llama que quema,
que derrama éxtasis en mundos anexos.
Procuro que tus besos,
sigan siendo razones de peso.
lunes, 3 de febrero de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario